Los New York Knicks volvieron a ganar un título 52 años después y se proclamaron campeones de la NBA Cup en Las Vegas, superando (124-113) a unos San Antonio Spurs que, con Wembanyama partiendo desde el banquillo, no supieron competir en el igualado cierre de partido.
Más allá de Jalen Brunson, que volvió a ser clave con 25 puntos y 8 asistencias, no se entiende este triunfo en la final sin la contribución de OG Anunoby, que terminó con 28 puntos, 9 rebotes y un 5/10 en triples. El ex de los Raptors fue un martillo pilón para San Antonio, convirtiendo muchos de sus triples en momentos clave del encuentro.
Victor Wembanyama cerró la noche con 18 puntos y 6 rebotes en casi 25 minutos de juego, y estuvo lejos de la gran imagen que mostró en la semifinal del sábado ante los Oklahoma City Thunder.
La batalla de estrellas cayó del lado de Brunson, que también levantó el galardón de MVP de la NBA Cup, mostrando en un gesto de humildad el reconocimiento a sus compañeros, diciendo que sin Anunoby o Clarkson no se hubiera ganado este encuentro.
Un primer cuarto de mucho respeto
Salieron muy bien al partido los Knicks, condicionando el ataque de los Spurs, que tardaron en conectarse, y permitieron abrir con contundencia a los neoyorquinos con un 7-2 de parcial. Sería cuestión de tiempo que San Antonio encontrara mejores opciones de tiro y así construyeron un 0-9 cargado de autoridad.
La primera entrada en pista de Victor Wembanyama fue tras cinco minutos y con 12-15 en el luminoso. Esto ya era un escenario distinto al del sábado, cuando disputó sus primeros minutos a contracorriente frente a los Thunder. El contexto del partido cambiaba y obligaba a Mike Brown, también por la desventaja 12-17, a solicitar tiempo muerto.
En momentos de necesidad debe aparecer el talento de los mejores jugadores, y Towns se encargó de hacer el trabajo sucio en ataque para reducir la influencia de Wembanyama, fijándole e inventándose asistencias increíbles para los compañeros.
El impacto del gigantón francés no fue el mismo de inicio que lo que se contempló en la semifinal del sábado, pero la buena actuación de los exteriores de los Spurs les permitió cerrar el primer periodo ganando por 28-30 con apenas 2 puntos de Wembanyama.
En los Knicks, era OG Anunoby quien en la sombra no paró de contribuir en ambos lados de la cancha.
Sin Wemby, Fox y Anunoby tomaron el control
Dylan Harper pidió mayor protagonismo en el segundo acto y se destapó con dos triples consecutivos que lanzaron a los Spurs seis puntos arriba. San Antonio vivió con esa ventaja durante gran parte del segundo periodo.
Apareció entonces la garra de los Knicks, con los dos grandes en pista; tanto Towns como Robinson se emplearon a fondo para cargar el rebote ofensivo con éxito, pero sin convertirlos en puntos. Del otro lado, era evidente que Wembanyama no estaba tan inspirado como en su última noche, fallando incluso dos tiros libres.
El partido era la alternancia entre un Anunoby descomunal, que cerró la primera parte con 20 puntos, y la suma de exteriores de los Spurs, perfectamente administrados por un De’Aaron Fox que alcanzó los 9 puntos y 8 asistencias al medio tiempo.
La igualdad fue máxima, hasta el punto de que una volcada de OG Anunoby puso el 59-59 en el luminoso y con una última anotación del propio Fox se cerró la primera mitad con ventaja mínima de los texanos por 59-61.
Wembanyama comienza a condicionar el partido
Nadie había señalado a De’Aaron Fox como jugador fundamental para ganar el título, pero el ex de Sacramento se sublevó contra los pronósticos y arrancó el tercer cuarto con dos triples seguidos, ampliando la renta de los Spurs.
Fue un partido muy inteligente de la ofensiva de San Antonio, que supo leer perfectamente dónde estaban las ventajas frente a las trampas defensivas que intentaban los Knicks. Así liberaron bastantes tiros cómodos abiertos y también balones cerca del aro que Kornet se encargaba de culminar.
A 8 minutos de la conclusión del tercero regresó Wemby; su primera contribución ofensiva fue un alley-up de espaldas. Su presencia en defensa generó muchos problemas para los neoyorquinos y la distancia en el marcador se fue rápidamente a los dobles dígitos.
El francés se calentó, comenzó a anotar tiros abiertos, dos triples consecutivos entre esos lanzamientos. En paralelo a Wemby, también Brunson elevó la temperatura y dejó la definición y la entrada al último cuarto con solamente 5 puntos de distancia: 89-94.
La contundencia de los Knicks
Jordan Clarkson inauguró el tramo decisivo de la noche con dos triples consecutivos y volvió a poner a los Knicks por delante después de 27 minutos a remolque. Mitch Johnson lo paró a tiempo.
Dominó Nueva York, pero no llegó a reflejar en el marcador esa superioridad. Con el regreso a pista de Wembanyama a falta de 4:30, la distancia era de tan solo 5 puntos, un riesgo muy elevado.
El tramo final fue un partidazo en el ‘clutch’, con opciones de romper para ambos, pero no se pudo definir hasta los últimos suspiros. Se notó la mejor selección de tiro de los Knicks, convirtiéndola en puntos clave a tan poco tiempo para el bocinazo final. Anunoby volvía a sumar de tres para el 118-110, las opciones de los Spurs comenzaban a desaparecer.
Los riesgos de los Spurs les sepultaron, y los Knicks aseguraron el título para cerrar con el definitivo 124-113.






