Jalen Brunson y Karl-Anthony Towns enfrentan abucheos en el MSG y lideran reunión interna de los Knicks

La mala racha de los New York Knicks vivió uno de sus momentos más bajos el lunes por la noche con una contundente derrota por 114-97 ante los Dallas Mavericks en el Madison Square Garden. El resultado, sumado al pobre desempeño colectivo, provocó una nueva ola de abucheos por parte de una afición cada vez más frustrada con el rumbo del equipo; en donde Jalen Brunson le dio la razón a los fans.

Los abucheos vuelven a hacerse sentir en el Madison Square Garden

Los reclamos desde las gradas comenzaron temprano, específicamente en el segundo cuarto, cuando Dallas tomó una ventaja de 49-31 que silenció al Garden y encendió el descontento del público. No fue la primera vez en días recientes que los Knicks escucharon abucheos en casa; ya que el sábado también fueron cuestionados tras caer ante los Phoenix Suns.

Jalen Brunson convoca reunión solo de jugadores

Tras la derrota, el capitán del equipo, Jalen Brunson, convocó una reunión exclusiva de jugadores. Durante el encuentro, Brunson enfatizó que la responsabilidad por el mal momento recae en el vestidor y no en el cuerpo técnico encabezado por Mike Brown. El mensaje fue claro; los ajustes deben venir desde dentro.

La racha negativa ha sido marcada. Luego de ganar la NBA Cup a mediados de diciembre, los Knicks han registrado un récord de 2-9 en sus últimos 11 partidos; una caída que ha generado tensión tanto en el vestidor como entre los aficionados.

La caída en la tabla del Este preocupa en Nueva York

Este bajón ha hecho que Nueva York pase de un sólido inicio de 23-9 a una marca de 25-18. Aunque todavía ocupan el tercer lugar del Este, los Knicks están ahora más cerca de equipos fuera de puestos de privilegio que del liderato de la conferencia. Al cierre del lunes, se encontraban apenas 1.5 juegos por detrás de los Boston Celtics; peligrosamente cerca del grupo que pelea por el play-in.

“Yo también los estaría abucheando”, admite Jalen Brunson

Jalen Brunson fue uno de los jugadores que dio la cara tras el partido. Terminó el encuentro con 22 puntos y seis asistencias, aunque tuvo una noche irregular al lanzar 9 de 22 desde el campo. Al ser cuestionado por los abucheos, el base no esquivó el tema y fue directo en su respuesta; asegurando que él también estaría abucheando si fuera aficionado.

Karl-Anthony Towns entiende la frustración de la afición

Karl-Anthony Towns, quien firmó una actuación destacada con 22 puntos y 18 rebotes, también reconoció la molestia del público. A pesar de su doble-doble, cometió cinco pérdidas y cinco faltas, reflejo de los problemas del equipo. Towns habló desde la perspectiva del aficionado que paga entradas costosas para asistir a un juego en el Garden y espera ver un equipo competitivo.

El pívot subrayó que los fanáticos cumplen con su parte al apoyar y exigir resultados; y que ahora la responsabilidad recae en los jugadores para responder dentro de la cancha.

Solo las victorias pueden silenciar al Garden

Aunque las declaraciones de Brunson y Towns fueron bien recibidas como un acto de autocrítica y liderazgo; la realidad es que en Nueva York las palabras no bastan. Los abucheos no desaparecerán con discursos ni reuniones internas. Solo las victorias podrán cambiar el ambiente en el Madison Square Garden y devolverle la confianza a una afición que exige resultados inmediatos.