El panorama de la NFL para 2025 se ve más abierto que nunca, y los Houston Texans podrían ser la “cara familiar” que muchos no ven venir en la carrera por el campeonato. Aunque las críticas llegaron temprano, incluso algunos los descartaban al no aparecer en la lista de favoritos del año; los resultados recientes sugieren que los Texans están cambiando la narrativa.
¿Qué ha cambiado este año?
Con la recuperación del QB C.J. Stroud, el ataque ofensivo ganó estabilidad. Tras ser declarado apto, Houston consiguió una victoria clave ante los Colts, sumando su cuarta en fila y mejorando su marca a 7-5. Su defensiva ha mostrado signos de ser “de calibre de Super Bowl”; presión constante al quarterback rival, buenas coberturas y solidez en momentos claves. En una conferencia tan competitiva como la AFC, el buen momento de Houston, combinado con tropiezos de rivales, los coloca nuevamente en la contienda por título.
¿Por qué surgen dudas aún?
No todos confían en que Houston dé el salto definitivo. Entre los escépticos hay quienes señalan falencias en la línea ofensiva, inexperiencia en postemporadas profundas y un calendario complicado que todavía incluye partidos exigentes. Además, aunque han dejado claro su talento, aún no han llegado a una final de Super Bowl; un dato que pesa en su historia.
¿Qué sigue para los Houston Texans?
Con cinco semanas por delante en la temporada regular, cada juego será crucial. Si mantienen el ritmo, ofensiva funcional, defensiva dominante y protección adecuada para Stroud pueden dar un salto para meterse de lleno en la pelea por el título.
Para los fanáticos del fantasy o de las apuestas, Houston comienza a asomar como una opción interesante. Pero para consolidarse como contendientes reales al trofeo Vince Lombardi; tendrán que mantener control emocional, físico y táctico hasta el final.











