San Antonio Spurs protagonizó una de las grandes sorpresas de la temporada al vencer a Oklahoma City Thunder en las semifinales de la NBA Cup. El equipo de Mitch Johnson eliminó al mejor récord de la liga y se metió en la final, donde enfrentará a los New York Knicks.
Fue la segunda derrota del Thunder en la temporada (24-2) y el fin de una racha de 16 victorias consecutivas. Para los Spurs, significó una victoria de carácter, jerarquía y madurez competitiva.
OKC impuso condiciones en el inicio
Oklahoma City arrancó el partido con mucha eficacia ofensiva. Castigó en transición y aprovechó la ausencia inicial de Victor Wembanyama para atacar la pintura, especialmente con alley-oops.
San Antonio sufrió para encontrar ritmo, sobre todo desde el perímetro. Apenas convirtió dos triples en 14 intentos durante el primer cuarto. OKC, además, sacó ventaja desde su rotación larga, con minutos desde temprano para Ajay Mitchell, Cason Wallace, Alex Caruso y Jaylin Williams.
Sobre el cierre del cuarto, Stephon Castle logró descontar con un par de acciones individuales. Aun así, el Thunder cerró arriba 31-20.
El impacto inmediato de Wembanyama en San Antonio
El segundo cuarto cambió el tono del partido. Victor Wembanyama ingresó tras 12 partidos de ausencia por lesión y fue recibido con una gran ovación. Rápidamente aportó puntos, rebotes y energía.
San Antonio metió un parcial de 9-2 que obligó a Mark Daigneault a pedir tiempo muerto. OKC respondió con un 12-2 para volver a escaparse, pero los Spurs demostraron algo clave: con Wembanyama en cancha eran otro equipo.
En los últimos tres minutos del primer tiempo, San Antonio firmó una racha de 13-0 para cerrar la primera mitad apenas tres puntos abajo, luego de haber estado perdiendo por una máxima de 16.
El dato negativo para los Spurs fueron las pérdidas. Sumaron 11 en el primer tiempo, que OKC transformó en 11 puntos.
San Antonio Spurs tomó el control
El tercer cuarto fue parejo. Hubo intercambio de canastas hasta que De’Aaron Fox aprovechó una contra tras pérdida para darle a San Antonio su primera ventaja en el partido.
La ofensiva fluyó incluso sin Wembanyama en cancha, una señal alentadora para los Spurs. Fox, Devin Vassell y Castle lideraron el ataque, con varias acciones acrobáticas de este último.
Shai Gilgeous-Alexander reaccionó para mantener a OKC en partido, pero el juego colectivo de San Antonio fue sólido. Los Spurs cerraron el tercer cuarto arriba por un punto.
Un cierre de alta tensión y sangre fría
El último cuarto mantuvo la intensidad. Fox continuó liderando en ofensiva y aportó también en defensa en el arranque. OKC respondió, esta vez con un Alex Caruso decisivo: tras no anotar en los tres primeros cuartos, sumó 11 puntos en el último.
El marcador fue cambiante. En el clutch, Wembanyama apareció como la gran figura. Anotó 16 de sus 22 puntos en el cuarto final y fue determinante en los momentos calientes.
Con 20.4 segundos por jugar, los Spurs ganaban 105-103. Wembanyama anotó uno de dos libres. Shai respondió rápido con un doble. Luego, Stephon Castle no falló desde la línea y volvió a estirar la ventaja.
El cierre fue puro ajedrez de faltas. Holmgren falló un libre clave. Wembanyama y Vassell respondieron con sangre fría. OKC intentó forzar el triple, pero San Antonio gestionó mejor cada posesión.
La última acción (trio libre de Williams errado apropósito para cargar el rebote y buscar el doble) no encontró el empate y los Spurs sellaron una victoria magnífica.
Wembanyama, Fox y Castle terminaron con 22 puntos cada uno. Vassell finalizó como el goleador con 23.
Oklahoma, con récord 24-2, sufrió una derrota que cortó su dominio.
San Antonio jugará la final de la NBA Cup contra los New York Knicks y una cosa es segura: habrá nuevo campeón de la NBA Cup.

Los Spurs demostraron que no solo tienen futuro, sino que ya están listos para competir ahora mismo.
Nueva York, que llega tras vencer a Orlando Magic en la semifinal del Este, buscará ganar un título tras 52 años de sequía.











