La MLB en estado crítico: Clase y Ortiz acusados de manipular lanzamientos
El deporte estadounidense volvió a quedar bajo la lupa tras un nuevo escándalo vinculado a apuestas ilegales, esta vez en la MLB.
Los lanzadores de los Cleveland Guardians, Emmanuel Clase y Luis Ortiz, fueron acusados por la fiscalía federal de Brooklyn por su presunta participación en un esquema de fraude relacionado con apuestas deportivas.
Según la investigación, ambos habrían manipulado intencionalmente ciertos lanzamientos para beneficiar económicamente a una red de apostadores que operaba con información privilegiada.

Los documentos judiciales detallan que Ortiz habría recibido pagos específicos por lanzar “bolas” en momentos puntuales:
- USD 5.000 por un lanzamiento el 15 de junio,
- USD 7.000 por otro el 27 de junio,
mientras que Clase también habría colaborado con la misma red desde 2023.
Las penas potenciales son extremadamente severas: si son encontrados culpables, podrían enfrentar hasta 65 años de prisión.
Ortiz fue detenido en el aeropuerto de la ciudad de Boston y liberado bajo una fianza de USD 500.000. La defensa niega las acusaciones y asegura que los pagos se vinculan a “actividades legales”, pero la fiscalía sostiene que hay evidencia suficiente para avanzar con el caso.
La NBA también bajo presión: Rozier y Billups involucrados en casos paralelos
El impacto de las apuestas ilegales en el deporte no termina en el béisbol.
En la NBA, dos nombres propios también quedaron involucrados en investigaciones federales:
Terry Rozier fue arrestado tras ser acusado de compartir información no pública y manipular su propia participación en partidos para beneficiar apuestas vinculadas a su rendimiento. Algunos reportes indican que incluso habría pactado salir antes de ciertos juegos para alterar las líneas de apuestas.
En el caso de Chauncey Billups, la fiscalía no lo acusa de manipular partidos, pero sí de ser parte —como “imagen” funcional— de una red de póker ilegal conectada con tecnología ilícita, como máquinas de barajar trucadas y mesas X-ray utilizadas para estafar a jugadores con alto poder adquisitivo.
Ambos casos, aunque distintos en su modalidad, revelan un patrón que preocupa a las autoridades federales y a las ligas: el cruce entre deportistas y redes de apuestas avanzadas se está volviendo más frecuente.

Un problema que crece: por qué afecta a todas las ligas
La expansión de las apuestas deportivas legales en Estados Unidos abrió un mercado multimillonario. Con ello, crecieron también los incentivos para manipular información y rendimiento.
Este fenómeno genera consecuencias profundas:
- La integridad del deporte se debilita Cuando jugadores o entrenadores alteran lo que pasa en la cancha, se rompe el pacto competitivo que sostiene al deporte profesional.
- La amenaza se expande a todas las disciplinas: Los casos recientes sugieren que el problema no es aislado: crece, se sofistica y atraviesa ligas, ciudades y niveles de competencia.
Conclusión: un golpe que obliga a replantear estrategias
El arresto de Emmanuel Clase y Luis Ortiz marca uno de los escándalos más graves en la historia reciente de la MLB.
Sumado a los casos de Terry Rozier y Chauncey Billups en la NBA, se evidencia una tendencia preocupante: las apuestas ilegales en el deporte están erosionando la credibilidad de las principales ligas norteamericanas.
Por eso, la discusión ya no debería limitarse a sanciones o investigaciones posteriores. Las ligas deberán buscar alternativas estructurales que incluyan más educación interna, controles financieros profundos, monitoreo transparente de movimientos sospechosos y regulaciones más firmes hacia las casas de apuestas que operan alrededor de los atletas. Frenar esta tendencia no será simple, pero es indispensable para proteger la integridad de todos los deportes americanos.











