Los Tampa Bay Buccaneers recibirán un impulso fundamental esta semana. Mike Evans; el receptor estrella y seis veces Pro Bowler. Regresará el jueves por la noche para enfrentar a los Atlanta Falcons. El entrenador Todd Bowles confirmó que Evans ha mostrado suficiente progreso en su recuperación de una lesión de clavícula para volver al campo; un movimiento crucial en medio de la batalla por el título divisional.
Evans ha disputado solo cuatro partidos esta temporada. Comprometiendo su histórica racha de 11 temporadas consecutivas superando las 1,000 yardas; marca con la que empató a Jerry Rice. Sin embargo, su regreso llega en el momento más importante para un equipo que ha perdido el ritmo tras un inicio sólido.
Una temporada marcada por lesiones para Mike Evans
El receptor de 32 años ha enfrentado una serie de contratiempos físicos desde septiembre. Tras un comienzo prometedor, con al menos cinco recepciones y 50 yardas en cada uno de sus dos primeros juegos. Evans sufrió una distensión de isquiotibial en la Semana 3 ante los Jets; lo que lo dejó fuera por tres encuentros.
Su retorno en el “Monday Night Football” del 20 de octubre frente a los Lions terminó siendo aún más doloroso. En una jugada profunda en el segundo cuarto, Evans cayó con fuerza sobre el hombro y la cabeza; soltó el balón y terminó con lesión de clavícula y conmoción cerebral en la misma acción. Fue retirado del campo tras permanecer inmóvil por varios segundos.
Después de abrirse su ventana de práctica de 21 días la semana pasada, Tampa Bay decidió no alinearlo ante los Saints. Finalmente, Bowles confirmó su retorno y el equipo lo activó formalmente de la lista de reservas lesionados junto con el receptor Jalen McMillan.
Impacto inmediato para una ofensiva que necesita estabilidad
El regreso de Evans llega en un momento crítico. Los Buccaneers, que comenzaron el año 6-2, han perdido cuatro de sus últimos cinco partidos y ahora están 7-6, empatados en la lucha divisional con los Carolina Panthers; a quienes enfrentarán dos veces en las próximas semanas.
La ofensiva también ha lidiado con un Baker Mayfield tocado del hombro izquierdo; lo que hace aún más valiosa la reincorporación de Evans. Su presencia no solo ofrece un arma confiable en situaciones de presión, sino que también obliga a las defensas rivales a ajustar coberturas; liberando oportunidades para el resto del cuerpo de receptores.
Lo que está en juego para Tampa Bay
Con cuatro juegos restantes en la temporada regular y dos enfrentamientos directos contra Carolina, que probablemente decidirán el campeón de la NFC Sur; el regreso de Evans podría ser el factor que incline la balanza. Su capacidad para generar grandes jugadas, ganar duelos aéreos y servir como blanco de seguridad para Mayfield lo convierten en una pieza indispensable.
Si los Buccaneers quieren conservar su racha de cinco títulos divisionales y asegurar presencia en playoffs; la disponibilidad de Mike Evans será determinante desde este jueves ante los Falcons.











